Un volcán es una fuerza tremenda y bella de la naturaleza, cuya lava incandescente destaca incluso en la oscuridad más absoluta, y se abre paso sin importar los obstáculos que la vida le ponga delante.
Pues, aunque yo sea un volkán con “k”, tenemos mucho en común.
También soy extremadamente cariñoso y apegado, un perro “muy hot” al que le gusta darse un chapuzón para bajar la temperatura, con un gusto exquisito y selectivo a la hora de elegir compañeros peludos y que no lo es tanto a la hora de los compañeros de dos patas, a ellos me anclo con un fuerte abrazo siempre que tengo oportunidad, a ver si alguno por casualidad me lo devuelve y ya no me suelta más.