He perdido la cuenta de las veces en las que el sol se ha puesto más allá de estos muros. Tras haber llegado a este lugar, los días pasan, uno tras otro, sin freno alguno. Y todos son una copia del anterior.
Aquí me he encontrado con incontables iguales a mí, que viven bajo la misma y eterna espera, la espera de un cambio.
Y es que soy uno de esos PPPs que tan de moda se pusieron hace algunos años y hoy... Bueno, hoy cumplo más de un año de alberguera, deseosa de que la suerte se ponga de mi lado por una vez.
¿Mi sueño? Ser la mimada de algún humano que sea capaz de hacer de mis días únicos e inolvidables. Que sea capaz de aportarme aquello que tanto necesito y tanta falta me ha hecho. Que me quiera de forma incondicional, así como lo haré yo todos y cada uno de los días que mi vida perruna dure.
Que ver el sol caer signifique que cada día ha acabado tan cansado como nosotros, cansados de toda esa original y plena vida, juntos.